Optimizamos la limpieza en altura mediante drones, logrando resultados de calidad sin riesgos para las personas ni las instalaciones.
Nos consolidamos como referencia en limpieza en altura, sumando experiencia y tecnología para cubrir necesidades complejas y entornos exigentes.
Maximizamos la seguridad evitando riesgos innecesarios, anteponiendo siempre la integridad de personas y espacios.
Renovamos nuestros recursos para mantener un servicio eficiente y optimizado en cada proyecto que realizamos.
Informamos con precisión sobre el proceso, generando confianza gracias a una comunicación directa y clara.
Cada limpieza se adapta a las necesidades de su espacio.
Ofrecemos soluciones rápidas y precisas que resuelven el mantenimiento de instalaciones sin alterar su funcionamiento habitual.
Aspiramos a liderar la transformación del sector, impulsando la innovación y técnicas responsables con el entorno.
La limpieza con drones optimiza el mantenimiento frente a los métodos convencionales (andamios o trabajos verticales) en cinco puntos clave:
Seguridad: Se elimina el riesgo de caídas al operar el equipo desde el suelo, evitando la exposición del personal a trabajos en altura.
Eficiencia operativa: Es entre 5 y 10 veces más rápido que el método tradicional. Lo que antes requería semanas de montaje, ahora se resuelve en días.
Reducción de costes: Elimina el gasto en alquiler, transporte y montaje de infraestructuras pesadas (grúas o andamios) y requiere menos personal.
Acceso técnico: Permite llegar a estructuras complejas, cúpulas o zonas de difícil alcance donde los medios mecánicos no tienen maniobrabilidad.
Sostenibilidad: Optimiza el uso de agua y químicos mediante una aplicación precisa y controlada, operando con energía limpia (baterías).
La versatilidad de los drones permite su uso en diversas infraestructuras donde los métodos convencionales resultan costosos o peligrosos. Estas son sus aplicaciones principales:
Fachadas acristaladas y muros cortina: Limpieza de edificios de oficinas y rascacielos sin necesidad de góndolas o personal colgado.
Cubiertas y tejados industriales: Eliminación de suciedad, moho y residuos en naves de gran superficie sin riesgo de rotura de planchas o caídas.
Paneles solares: Mantenimiento de parques fotovoltaicos para maximizar la eficiencia energética sin pisar ni dañar las placas.
Estructuras singulares: Limpieza de cúpulas, monumentos históricos, estadios deportivos o torres de control donde las grúas no tienen alcance.
Aerogeneradores y torres de alta tensión: Eliminación de agentes corrosivos o hielo en infraestructuras críticas de difícil acceso.
Limpieza de depósitos y tanques: Mantenimiento exterior de silos industriales o depósitos de agua de gran altura.
La duración de los trabajos con drones de limpieza es significativamente menor que la de los métodos tradicionales, optimizando los tiempos de ejecución de la siguiente manera:
Puesta en marcha inmediata: A diferencia de los andamios o grúas, que requieren días de montaje y transporte, un dron está operativo en menos de 30 minutos tras llegar a la ubicación.
Rendimiento por jornada: Un dron profesional puede limpiar entre 500 m² y 1.000 m² al día, dependiendo de la complejidad de la superficie y el nivel de suciedad.
Velocidad de ejecución: Se estima que el proceso es entre 5 y 10 veces más rápido. Un trabajo que tradicionalmente tomaría dos semanas (incluyendo logística previa) puede completarse en 2 o 3 jornadas de vuelo.
Continuidad del trabajo: El sistema de intercambio rápido de baterías permite mantener el equipo en el aire de forma casi ininterrumpida durante toda la jornada laboral.
Reducción de molestias: Al no bloquear accesos ni requerir cortes de vía prolongados, el impacto en la actividad diaria del edificio o planta es mínimo.
La operación de drones de limpieza se rige por estrictos protocolos de seguridad y normativas aéreas, ofreciendo garantías superiores a los métodos tradicionales:
Capacitación y certificación: Los trabajos son realizados exclusivamente por pilotos profesionales certificados por la autoridad aérea competente (AESA en España), con formación específica en operaciones especiales y gestión de riesgos.
Seguros de Responsabilidad Civil: Todas las operaciones cuentan con seguros aeronáuticos obligatorios de alta cobertura, diseñados específicamente para cubrir cualquier incidencia material o personal durante la actividad.
Sistemas de seguridad del equipo: Los drones incorporan sensores de detección de obstáculos en 360°, sistemas de redundancia de vuelo y protocolos de «vuelta a casa» automática en caso de pérdida de señal o batería baja.
Delimitación de zonas de riesgo: Se establecen perímetros de seguridad en el suelo mediante señalización y balizamiento, eliminando cualquier interacción directa entre el dron y personas ajenas al servicio.
Planificación de vuelo (SORA): Cada intervención incluye un análisis previo de riesgos y, si es necesario, la gestión de los permisos de vuelo en zonas restringidas o núcleos urbanos, garantizando la legalidad total de la operación.